Hace cuatro décadas, el mundo del heavy metal estaba experimentando una revolución. Desde San Francisco y Los Ángeles en la costa oeste de EEUU, había nacido una nueva forma de entender y hacer música. Combinando las melodías y habilidad musical de la NWOBHM con la velocidad y agresión del hardcore punk y letras que hablaban de guerra, problemas sociales y la violencia de la sociedad occidental había nacido lo que el mundo conocería como thrash metal. Uno de los principales arquitectos de esta nueva y furiosa tendencia sería Dave Mustaine, quien sería el principal compositor y uno de los líderes de la banda que sería la punta de lanza de este nuevo movimiento, Metallica. La historia es conocida, en 1983, poco antes de la grabación y lanzamiento de su disco debut Kill´em All, Mustaine sería despiadadamente despedido de la banda por su comportamiento bajo la influencia del alcohol y drogas. 

 

 

 

 

Mustaine preparó concienzudamente su venganza durante dos años, determinado a crear una banda que fuese más rápida, más furiosa y más pesada que la de sus ex compañeros. Para ello (y tras una serie de miembros temporales, entre los que se contaba el posteriormente reconocido Kerry King quien decidió permanecer exclusivamente en Slayer y Dijon Carruthers quien desembarcaría en Dark Angel), armó un equipo poco convencional. Junto a su vecino y futuro escudero por largos años David Ellefson en el bajo,  completó la formación con el guitarrista Chris Poland y el percusionista Gar Samuelson, ambos músicos con carreras ligadas más al jazz fusión que al metal y en Junio de 1983, Megadeth, su flamante banda, lanzaba su disco debut. 

 

 

 

 

El resultado fue notable. Tras una pequeña introducción, “Last Rites”, con un piano clásico, “Loved To Deth” ataca con una furia implacable a una velocidad desconocida para la época y un Mustaine destilando odio en cada fraseo. 

 

El tema título del álbum, Killing Is My Business… And Business Is Good! nos pone en la piel de un asesino a sueldo, con un groove contagioso y unos cambios de ritmo espectaculares cortesía de Samuelson, con una intensidad y velocidad en su parte final que no para de crecer haciendo inevitable un headbanging cada vez que suena. Uno de los puntos más altos de la placa. 

 

 

El álbum prosigue con “The Skull Beneath The Skin”, un compendio notable de excelentes riffs y solos de gran factura, que son una perfecta muestra de lo que Mustaine buscaba crear, thrash metal veloz y con gran calidad técnica. 

 

“Rattlehead” continúa el ataque, graficando lo que era un show de Megadeth. Agresividad y descontrol (“It’s time for snapping some neck, slashing, thrashing to Megadeth!”) 

 

“Chosen Ones”, quita un poco el pie del acelerador y muestra un lado más convencional de la banda, en donde salen a relucir la fuerte influencia de la NWOBHM que tenían las bandas thrash norteamericanas en esta etapa primigenia. 

 

“Looking Down The Cross”, tras una introducción que genera una atmósfera siniestra va creciendo hasta convertirse en una monstruosa demostración de intensidad musical, con un riff principal asesino y unos solos que derrochan técnica. Otro de los momentos más notables del álbum. 

 

 

“Mechanix”, probablemente el tema más reconocido del álbum, por la razón de ser la versión original de lo que terminó siendo “The Four Horsemen” en el debut de Metallica, es toda una declaración de principios. Nuevamente una velocidad endiablada, riffs afilados que azotan sin parar y un solo con marca registrada de la casa.  Podemos decir que ambas canciones (la de Metallica y la de Megadeth) son las dos caras de una misma moneda. 

 

El disco termina con una rareza, una versión del clásico “These Boots (Are Made For Walking)” de Nancy Sinatra, ejecutada furiosamente en clave thrash metal y con ciertas “modificaciones” en la letra cortesía de Mustaine, lo que llevó a que en futuras ediciones de la placa, fuese censurada. 

 

La producción y el sonido de todo el álbum es más bien pobre (dicen las leyendas que debido a que la banda gastó parte importante del presupuesto en alcohol y drogas) con una carátula de pésima factura, lo que sin embargo con el paso del tiempo, ha contribuido a dar una cierta aura de culto a esta producción. 

 

No se puede negar la relevancia de este disco, el último en ser publicado del famoso Big 4 del Thrash, tras Kill’em All de Metallica, Show No Mercy de Slayer y Fistful of Metal de Anthrax. Muchas de las ideas contenidas acá fueron desarrolladas y mejoradas en las siguientes placas de Megadeth, las que la convirtieron en una de las bandas más influyentes de la historia del metal. 

 

40 años después la velocidad y las ideas plantadas en este álbum, siguen siendo un buen negocio. 

 

 

 

 

Sello: Combat Records 

Fecha de lanzamiento: 12 de Junio de 1985 

Lista de Canciones: 

01.Last Rites / Loved to Death 

02.Killing Is My Business… and Business Is Good! 

03.Skull Beneath the Skin 

04.Rattlehead 

05.Chosen Ones 

06.Looking Down the Cross 

07.Mechanix 

08.These Boots (Nancy Sinatra cover) 

 

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