Una verdadera fiesta se vivió la noche del 25 de noviembre en el Teatro Coliseo, puesto que la banda de Power metal sinfónico Avantasia, comandada por el inquieto Tobias Sammet, se despachó un sublime show de casi dos horas y media, con un público que coreó cada canción, derrochando a la vez adrenalina, no demostrando cansancio alguno, siendo catalogados por mismo Sammet como “la audiencia más ruidosa hasta el momento”.
Todo comenzó a las 20 horas, con el acto de apertura a cargo de Hidalgo, el proyecto solista del eximio guitarrista nacional Gabriel Hidalgo. El seis cuerdas, miembro de Sadism -y que se integrara recientemente a las filas de Criminal– sorprendió con un show acústico en formato dúo: una apuesta la verdad arriesgada para este tipo de público, que demandan guitarras distorsionadas y más afiladas.

Quienes aún llegaban al recinto, pudieron disfrutar de sencillos como “Asatoma”, “Wara” y “Lancuyen”, entre otros, siendo éstas escuchadas con atención y respeto, seguidas incluso algunas con las palmas, logrando hacer partícipes a los presentes.

Ya pasadas las 21 horas, con un Coliseo en llamas esperando el número principal, hace su aparición Tobias Sammet y compañía, para dar el golpe de inicio con “Creepshow”, de su nueva placa Here Be Dragons (2025) y sin pausas, continuar con la clásica “Reach out for the Light” de su primer disco The Metal Opera (2001), en la que Tobias es acompañado por Adrienne Cowan, vocalista de Seven Spires, quien cierra con un grito desgarrador al final. Aplauso cerrado.

Justamente, la gran característica que distingue a Avantasia es la de contar con una gran cantidad de vocalistas y músicos invitados en sus discos, de gran renombre dentro de la escena del metal y hard rock, llevando a varios de ellos de gira: en esta ocasión, acompañaron a Sammet en voces, además de Adrienne, Tommy Karevik (Kamelot), Herbie Langhans (ex Firewind), Ronnie Atkins (Pretty Maids), Kenny Leckremo (H.E.A.T.) y Chiara Tricarico (Moonlight Haze). Cabe destacar la labor de Sascha Paeth en guitarra, insigne productor, quien fue uno de los forjadores del sonido power metal europeo de la década de la ‘90, y que sigue activo tras las perillas hasta hoy.

“¡Es absolutamente maravilloso estar de vuelta en Santiago!”, exclama Sammet, quien se dirigió prácticamente entre cada canción al público, los que atentamente escuchaban al blondo vocalista, que demostró un manejo escénico envidiable y una comunicación fluida con sus fanáticos. Pese a comentar en ocasiones algunos problemas técnicos referentes al sonido desde el escenario, Tobi consultó: “¿ustedes escuchan bien?”, obtenido respuestas de aprobación de parte de los asistentes.

Tras “The Witch” y “Phantasmagoria”, hace su aparición sorpresiva Kenny Leckremo en “Against the Wind” un sencillo powermetalero rápido, a la vena, para que suene a continuación la emotiva “Dying for an Angel” junto a Tommy Karevik, cuyo coro fue cantado a todo pulmón por la audiencia. En tanto en “Avalon” llegan los riffs más “marciales” y galopantes, mientras una bandera chilena cruza los aires, siendo atrapada por Sammet quien la despliega, para recibir una ovación, gritando un “scream for me Santiago”, evocando a Bruce Dickinson en Iron Maiden.
“Avantasia”, corte que da nombre al conjunto, hace que el Coliseo se venga prácticamente abajo. Un verdadero himno del power metal, cantado a dúo por Sammet y Karevik, con todo el recinto entonando el coro. En tanto, “Let the Storm Descend Upon you”, con sus casi 12 minuto de duración en vivo -en la cual su líder fue acompañado por Ronnie Atkins y Herbie Langhans, marcó uno de los momentos mas épicos de la jornada.

“Twisted Mind”, con ritmos densos, rozando el doom, junto “The Toy Master”, traen la necesaria dosis de oscuridad a la velada, ambiente que continúa con la intro lúgubre en teclados de “The Wicked Symphony”, con un escenario tenido completamente de rojo.
La bella Chiara Tricarico, quien se había mantenido en los coros hasta el momento, finalmente hace acto de presencia en voz principal, para compartir roles vocales junto a Sammet en la balada “Farewell”, creando un momento más íntimo, con el público meciendo sus brazos al vaivén de la melodía.
“¿Están cansados?”, pregunta “Tobi” al público, puesto que se viene otro corte de larga duración, “The Scarecow”, siendo acompañado por Ronnie Atkins, en la que previamente hace participe tanto al sector cancha como a las dos plateas superiores, en una “competencia” para ver “quienes son los más ruidosos”.

La banda se retira, para volver en el encore con un tema que no interpretaban hace 17 años, sonando así “No Return” de The Metal Opera II (2002), que fue recibida como un himno.

Chiara vuelve a brillar con una impecable versión de “Lost in Space”, junto a Sammet, para cerrar definitivamente con “Sign of the Cross/The Seven Angels”, con todos los vocalistas en el escenario, mientas confeti cae desde las alturas, para el regocijo de los presentes. Locura total.
Una foto final con el público da por terminada esta nueva visita de Avantasia, con un Tobias Sammet tremendamente agradecido por el recibimiento y la pasión del público chileno, afirmando que su energía es la que los hace seguir, pese al cansancio de la gira. Noche redonda para los amantes del power metal sinfónico, que disfrutaron de un extenso show, con una de las agrupaciones referentes del género, que se entregó en un 100% a sus fanáticos.





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