Lo que comenzó como un proyecto paralelo a mediados de los ’90, se convirtió finalmente en una de las bandas refrentes del de Heavy/power metal de fines de aquella década: los suecos HammerFall retomaron toda esa fuerza y poder del heavy más clásico de los ‘80, bebiendo mucho de agrupaciones como Stormwitch y Warlord, con dosis de Helloween, en tiempos que en su natal Suecia el Death metal melódico arrasaba entre la fanaticada metalera.

 

 

No es de extrañar entonces, que sus dos primeros discos, Glory to the Brave (1997) y Legacy of Kings (1998) sean clásicos venerados hasta hoy, transversalmente, pues rescataban toda esa contundencia y nostalgia ochentera, con temática más medieval, guerrera, que se había perdido en la música pesada.

 

 

 

 

Los comandados por Oscar Dronjak (guitarras) y Joacim Cans (voz) lanzaron desde entonces una seguidilla de álbumes en que no arriesgaron mucho musicalmente, con una fórmula que parecía funcionar, hasta que decidieron probar algo nuevo con Infected (2011), un LP más oscuro, con un concepto diferente, cambiando la temática templaria guerrera, para tomar a la banda infectada por zombies, y que, pese a las buenas ventas y sus altos lugares en las listas, sumó críticas negativas de parte de la fanaticada.

 

 

 

 

De esta forma, HammerFall retomó el sonido heavy y la lírica épica, entiendo bien la frase “si no está roto, no lo arregles”. Dese entonces la llama templaria volvió a flamear, llegando así a su disco número trece, Avenge the Fallen (2024), el cual ha recibido las mejores críticas de los últimos años, con el que llegan en promoción a Chile con la gira denominada Freedom World Crusade South America 2025, con un show agendado para este viernes 14 de noviembre en el Teatro Coliseo.

 

 

 

 

Fue como tras luego de dos años de gira como banda soporte de los gigantes de Helloween, la banda nos entrega un disco repleto de futuros clásicos. El tema que abre este nuevo trabajo es, justamente, “Avenge the Fallen”, canción que da nombre al LP y es un claro ejemplo de su experiencia en los escenarios, pues contiene todos los elementos que hicieron brillar a HammerFall en sus inicios: coros gancheros y memorables, unas guitarras afiladas, una batería que pega y cae como un martillo, todo, aderezado con la voz inconfundible de Cans, uno de sus grandes sellos de identidad del conjunto, que parece no sufrir el paso de los años.

 

 

 

 

En canciones como “The End Justifes”, el tiempo parece retroceder hasta Legacy of Kings, pues fácilmente podría ser parte del clásico segundo de los suecos. “Freedom” en tanto, presta una cadencia guerrera, mientas que “Hail to teh King” invita a levantar el puño en alto, cantando al unísono.

 

 

Las power ballads no pueden faltar en un disco de HammerFall, y “Hope Springs Eternal” es la encargada de llenar esta pieza faltante en la placa, de forma emotiva y melancólica.

 

 

HammerFall entrega en su conjunto un muy buen disco de su ya, larga carrera. Como dato adicional, el álbum fue compuesto mientras a banda estaba de gira, motivo por el que suena más orgánico y no tan de estudio, lo que definitivamente le entrega un cariz diferente. Varias de estas nuevas composiciones -más sus clásicos de siempre- podremos escucharlas en su esperado show de este 14 de noviembre en Chile.

 

 

¿Estas listo para sentir el martillo caer, con más fuerza que nunca?

 

🗓️ 14 de noviembre

📍 Lugar: Teatro Coliseo

🎫 Entradas: Punto Ticket

 

🎶 Produce: Transistor

 

 

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