Fotografías: @mario.delrioph @resistancezine
El año 2024 sorprendió con la ópera prima de una nueva agrupación, compuesta por un grupo de amigos y connotados músicos de la escena death y black metalera sueca y finlandesa, quienes crearon una nueva agrupación con la finalidad de rendir tributo a sus influencias goth, synth e incluso pop de los 80’ y 90’.
La banda resultante, Cemetery Skyline, y su álbum debut Nordic Gothic, fueron muy bien recibidos tanto por la prensa especializada como por el público, dando una bocanada de aire fresco a la escena del metal escandinavo.
Tal fue el éxito que, con apenas un año de existencia formal, ya se embarcaron en una gira que los lleva a recorrer tierras sudamericanas y nuestro país, por supuesto, no podía estar ausente.
Con un Teatro Cariola expectante, la jornada partió puntual con teloneros de primer nivel. Poema Arcanvs, la leyenda del doom metal nacional, abrió los fuegos con un sonido claro y prístino, como nos tienen acostumbrados, haciendo gala de un profesionalismo encomiable, y dando un show de alta factura, frente al entusiasta público presente a esa hora en el recinto de San Diego.

El show partió con la ya clásica “Raven Humankind” y recorrió prácticamente toda su carrera. Punto alto y muy bien recibida por el público fue “Elegía” del recordado Iconoclast, la cual fue coreada por los fanáticos presentes.

La banda cerró su presentación con la clásica “Winds of July” del legendario Arcane XIII, dando por cumplida de manera soberbia la tarea de abrir la jornada. Excelente desempeño de los nacionales y demostrando una vez más su calidad.

Puntualmente a las 21:00 horas, fue el turno del plato fuerte de la noche. Ya con los primeros acordes de “The Truth Behind The Lie”, quedó en claro que esta banda es un grupo de amigos que disfrutan lo que hacen y comparten con el mundo la música que les gusta y emociona. La calidad musical de cada uno de los integrantes está fuera de todo cuestionamiento, y la sinergia lograda es notable.

La experiencia y bagaje de cada miembro de la banda era palpable y desde el primer momento se traspasó al eufórico público presente en el local, que coreó cada uno de los temas tocados.
La guitarra de Markus Vanhala, deslumbró toda la noche alcanzando puntos altísimos en canciones como “The Darkest Night” y “Violent Storm”. La potente base rítmica de Vesa Ranta y Victor Brandt brilló en temas como “Never Look Back” y el muy coreado “I Drove all Night” con una precisión y groove contagiosos.

Por otra parte los teclados omnipresentes de Santeri Kallio, (quien fue muy afectuosamente recibido por la audiencia) logró un momento de gran emoción en “When Silence Speaks”, uno de los instantes más brillantes de la jornada.

La cercanía y conexión con el público que transmitió Mikael Stanne, lo consolida como uno de los grandes frontman de la actualidad, poseedor de un carisma extraordinario, agradeciendo y mostrándose verdaderamente feliz por la respuesta y recepción de los asistentes. En esta encarnación haciendo gala únicamente de su vocalización limpia, logró transmitir sentimiento y emoción y mostrándose tan cómodo como con su habitual voz gutural.

El show tuvo momentos notables como en “The Coldest Heart” coreada por todos los fanáticos, canción que está encaminada a convertirse en un clásico.
El espectáculo finalizó con la emotiva y épica “Alone Together” dando un cierre con broche de oro a un show de alta factura, que no perdió en ningún momento la intensidad y logró emocionar y cautivar a la audiencia.

El debut de los escandinavos mostró una banda bien afiatada, entregando un espectáculo de altísimo nivel y calidad. La cercanía de los músicos con el público, junto con la emotividad que cargan sus canciones, hizo que se sintiera como un evento íntimo y cargado de emoción, que quedará inscrito con letras doradas en la memoria de los asistentes.





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