Fotografías: Javier Julian
La noche del debut de The 3rd and the Mortal en Chile se quedará como una experiencia única en su especie, sobre todo dedicado a las personas que han amado estas corrientes musicales, que coexisten en el vasto mundo del metal. El tercer día de la semana, en medio del caos Santiaguino, se pudo materializar un sueño, que ha acompañado a miles de personas, y nos referimos al poder disfrutar de melodías etéreas y conmovedoras de la voz en vivo de Kari Rueslåtten y compañía.

En el marco de su “Latin America Tour 2025”, la agrupación pisó por primera vez suelo chileno, un hecho histórico e irrepetible, si recordamos que la banda se separó en 2005, cuando sus músicos decidieron tomar rumbos distintos, y su último show en vivo fue hace 23 años en Berlín, Alemania. Y en esta ocasión, verlos juntos en nuestro país, fue un regalo para quienes llevamos muchos años ansiando este momento.

El concierto abrió con los chilenos Weight of Emptiness a las 19:59 hrs, quienes tuvieron la responsabilidad de abrir la velada. Con su propuesta de melodic & progressive death metal cargado de atmósferas densas, lograron preparar el terreno emocional con una elegancia brutal. Su sonido, a medio camino entre la oscuridad extrema y lo etéreo, se sintió como un homenaje perfecto al espíritu de los invitados estelares, demostrando que en Chile también se sabe habitar esos espacios donde la pesadez y lo atmosférico pueden coexistir sin perder el poder.

El setlist de WOE, estuvo acorde a la etapa en la que se encuentran, celebrando sus 10 años de carrera, entregando al público canciones como “Mutrumtun”, “Defrosting”, “The Silence” y “Lamentos”. Con un cierre melódico junto a “0440”, “Wolves” y “Deep Cycle” con reverencia incluida, permitiendo confirmar la gran calidad de esta banda, quienes tuvieron el privilegio de girar en Sudamérica junto a Moonspell el año 2023.

Ya en el momento de recibir a los noruegos, aparecían los cinco músicos de The Third and The Mortal, y pasados unos minutos la espléndida vocal, con una intensidad hipnótica en “Grevinnen’s Bonn” canción que es parte de su disco Sorrow, dejando a la audiencia capturada al instante. Mientras que “Death Hymn”, “Autopoema” y “Salva Me”, marcaron de inmediato una atmósfera oscura y emocional, con ovaciones en todo el Club Chocolate, trayendo de vuelta el pasado, y sellando el check de las bandas que nos han acompañado en los momentos más difíciles.

La magia continuó con piezas como “Silently I Surrender” seguida de “In Mist Shrouds”, en que la comunión entre público y la banda se volvió tangible. Un ambiente con luces azules y las expresiones de lo más fieles, se hacían presentes en frases como “We Love you Kari” “We love The Third and The Mortal”, acompañado por las acotaciones que Kari, quien nos fue guiando en su viaje, mientras nos deleitaron con sus piezas.

Uno de los momentos más emotivos fue cuando interpretaron sus joyas de melancolía con todas sus letras, con “Ring of Fire”, “Trial of Past”, “Song”, “Shaman”, “Vandring” y, por supuesto, la inolvidable “Why So Lonely”. Entonces, la jornada fue una clara evidencia de su fuerza instrumental y primitiva con exquisitas texturas, entrelazas con la delicadeza vocal, provocando lágrimas contenidas, y miradas cómplices entre quienes entendíamos el peso histórico esta presentación.

El viaje musical culminó con “Oceana”, la que recibió la devoción de todos los presentes, como si quisieran devolver todo lo que esta agrupación nos entregó a lo largo de los años. Un final emotivo con muestras de cariño de los músicos, dando la mano a sus seguidores, en un momento cargado de emoción.

Anoche comprendimos que los años de espera valieron la pena; trece canciones, y una experiencia irrepetible, que nos enseña por qué la música tiene el poder de atravesar el tiempo y transformarse en memoria viva. La música es emoción pura, y cuando se siente hay que vivirla.






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