Pocas figuras en la historia de la música pueden presumir ser parte fundamental de la creación de un nuevo género musical. Aún menos, quienes son capaces de sobrevivir a la implosión de este proyecto inicial, justamente debido a la grandeza de la obra creada, reinventarse y, volver a forjar una carrera que empuje los límites del género ya logrado. Además de convertirse en inspiración para generaciones y, logrando bajo su alero dar impulso a algunos de los más grandes músicos de la historia del rock. Estamos hablando (por si aún no lo sabías) del gran John Michael “Ozzy” Osbourne. 

 

 

En 1979 tras poco más de una década desde su nacimiento y, tras haber revolucionado al planeta, Black Sabbath, la banda que dio a luz al heavy metal, hard rock y sus derivados, se encontraba en crisis. Los excesos estaban haciendo mella en los integrantes del grupo, los conflictos derivados de ello, el agotamiento de la fórmula y, la consecuente escasez de ideas, llevaron a la decisión de la expulsión de la banda de quien fuese su frontman, pero a la vez la mayor fuerza autodestructiva en su interior. 

 

 

Para muchos otros, esto habría significado el fin de una carrera a todas luces muy exitosa. Pero no para Ozzy, quien tras superar una profunda depresión tras su salida de Sabbath descubrió dentro de sí la energía y las ideas para seguir desarrollando su arte. Para ello decidió armar una banda y logró reunir un conjunto excelso de brillantes músicos. El australiano Bob Daisley (Rainbow, Uriah Heep, entre otras) en bajo, Lee Kerslake (Uriah Heep) en batería y Don Airey (Gary Moore, Whitesnake, Jethro Tull, posteriormente Deep Purple, entre muchas otras) en teclados. Finalmente, se completaría la formación con un joven prácticamente desconocido en guitarra Randy Rhoads, (conocido solo por ser miembro fundador de Quiet Riot) quien demostró ser un talento prodigioso en su instrumento. De este modo en septiembre de 1980, se edita Blizzard of Ozz, el debut solista del renovado Ozzy Osbourne.  

 

 

 

 

De inmediato fue reconocido como uno de los más grandes discos debut jamás publicados, convirtiéndose en una bocanada de aire fresco en la escena del heavy metal de inicios de la década de los 80’, convirtiéndose en uno de los referentes del sonido que definen el estilo. “I Don’t Know” es el tema que da inicio a la placa, parte muy enérgico con un bajo muy preponderante de Daisley, lo que le da un groove distintivo a la composición y, que hace un gran match con la voz de Osbourne. 

El álbum sigue con uno de los más grandes clásicos de la carrera de Ozzy y uno de los temas más recordados del heavy metal mundial-, “Crazy Train”, una joya donde Rhoads despacha uno de los riffs más recordados de su brillante carrera. Una obra maestra. 

 

 

 

 

Continuamos con una balada, “Goodbye to Romance” derrochando sentimiento con una melodía de teclados notable por parte de Airey y una notable interpretación vocal por parte de Ozzy. “Dee” es un breve instrumental acústico compuesto por Rhoads, en donde queda manifiesta su versatilidad como guitarrista. “Suicide Solution” más allá de las polémicas posteriores a causa de su supuesta relación con distintos eventos de suicidios de jóvenes, es una excelente demostración de hard rock, con un ritmo y nuevamente un trabajo en guitarras notable por parte de Rhoads. 

“Mr. Crowley” es quizás el momento más sabbatico de la placa, con su ritmo arrastrado, cadencioso y atmósfera oscura y siniestra. Otra obra maestra del género y que se convertiría en un infaltable en las futuras presentaciones en vivo de Osbourne. 

 

 

 

 

“No Bone Movies” es otro de los momentos rockeros del álbum, quizás pasa un poco desapercibida al estar entre tantas obras maestras, sin embargo, es una canción muy disfrutable con un riff sumamente ganchero y adictivo, cortesía de Rhoads. El siguiente track “Revelation (Mother Earth)” junto con ser el tema más extenso del disco, es donde toman mayor protagonismo los teclados de Airey, con una atmósfera oscura a la par de épica. Un ejercicio casi progresivo en la parte instrumental le da un tono muy interesante a la canción. Una joya oculta. 

Mientras que, el cierre llega con “Steal Away (The Night)” un despliegue de energía, velocidad y heavy metal, con un Rhoads gigante en las seis cuerdas. Un final simplemente espectacular. El álbum fue reeditado el 2010, incluyendo “You Looking At Me, Looking At You” un corte descartado del tracklist original, una versión en guitarra y voz de “Goodbye to Romance” y “RR” un compendio de solos no utilizados de Randy Rhoads, en donde se demuestra el inmenso talento del fallecido guitarrista. 

 

 

 

 

Blizzard of Ozz no es solo un gran disco debut. Es uno de los más grandes discos de heavy metal de la historia y, una muestra de la extraordinaria capacidad de Ozzy de reinventarse. Creando obras que definen un nuevo estándar en su arte. Su reciente partida este 2025 duele tanto, porque nos demostró una y otra vez que un hombre quebrado, puede ponerse nuevamente de pie si su voluntad es lo suficientemente fuerte, y este disco es la prueba de ello. 

 

“Maybe it’s not too late to learn how to love and forget how to hate” 

Sello: Jet Records 

Fecha de Lanzamiento: 20 de Septiembre de 1980 

Lista de Canciones: 

  1. I Don’t Know
  2. Crazy Train
  3. Goodbye To Romance
  4. Dee
  5. Suicide Solution
  6. Mr. Crowley
  7. No Bone Movies
  8. Revelation (Mother Earth)
  9. Steal Away (The Night)

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