Hay bandas que marcan etapas. Que aparecen en momentos clave de la vida y se quedan para siempre. Para muchas personas, One Ok Rock no es solo una banda japonesa de rock alternativo. Es una parte de su historia personal, una banda sonora emocional, una conexión profunda con la música, la juventud, el dolor, la esperanza y los sueños. Por eso, su llegada a Chile no es solo un evento musical: es una celebración íntima y colectiva.

 

 

Formados en Tokio en 2005, ha logrado lo que pocos artistas japoneses han conseguido: romper fronteras, idiomas y géneros musicales para posicionarse como una banda global. Su estilo ha evolucionado desde un post-hardcore intenso hasta un sonido más pulido, melódico y emocional, sin perder esa autenticidad cruda que los distingue.

 

 

 

 

Verlos en vivo ha sido el sueño de miles de fans chilenos por más de una década, pese a que vienen por tercera vez. Porque aunque los sigan en cada nuevo álbum, en cada colaboración con artistas como Ed Sheeran y en cada gira por Estados Unidos, Europa o Asia, siempre estuvo esa pequeña espina: ¿cuándo van a volver a Sudamérica? Pues ese momento al fin llegó.

 

 

Este 2025, One Ok Rock retornará a suelo chileno, y la emoción se siente en cada rincón de las redes sociales. Hay quienes los escuchan desde su época más screamo, y quienes se subieron al tren con Ambitions o Eye of the Storm, discos donde abrazan un pop rock más internacional. No importa desde cuándo los sigas, lo importante es que todos comparten lo mismo: esa sensación indescriptible que solo ellos saben provocar.

 

 

 

 

Y es que ver esta banda en vivo no es solo ver a su vocalista Taka. Es ver a un tipo que se deja el alma en cada canción, que canta como si se le fuera la vida en ello. Su presencia en el escenario, su conexión con el público, esa manera de gritar y susurrar en una misma línea… es magnética. Y cuando se suma el resto de la banda, con la precisión quirúrgica en la batería, los riffs de Toru y la energía arrolladora de Ryota, sabes que estás frente a un show inolvidable.

 

 

Además, hay algo especial en cómo One Ok Rock se comunica con su fandom. No son solo canciones: son mensajes de lucha, de identidad, de amor propio. Muchos de ellos crecieron con sus letras como refugio. Los acompañaron en momentos difíciles, en rupturas, en momentos de ansiedad, en ese sentimiento de no encajar. Y ahora, por fin, podrán agradecerles en persona. Cantar con ellos. Llorar con ellos. Saltar con ellos.

 

 

 

 

No es exagerado decir que este concierto de retorno a Chile será un antes y un después. No solo para la banda. Es un reencuentro con tu yo de otra época. Con esa parte tuya que aún cree que la música puede cambiarlo todo.

Nos vemos en el concierto este 08 de mayo en teatro Caupolicán. Entradas totalmente agotadas por puntoticket

Produce: Transistor

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